Deshidratar fruta
Otra posibilidad en la que nadie hubiera pensado. Lo que tenemos que hacer con una mandolina o cuchillo muy afilado es cortar en rodajas muy delgadas cada pieza de fruta. Las colocamos en la rejilla y las cocinamos durante 30 minutos a 140ºC. El truco, obviamente, no vale para frutas muy frágiles y líquidas.