MARIDAJE
Vinos y quesos
Los quesos suaves van mejor con vinos blancos
secos o tintos ligeros.
Los quesos maduros
van mejor con vinos tintos, con cuerpo, pero
combinados con vinos blancos dulces, melosos o espumosos resultan muy buenos.
Te proponemos una tabla con
los siete quesos más gustados y sus vinos:
Con queso brie:
Vino espumoso seco, tinto con barrica
(Cabernet, Tempranillo)
.
Con queso gruyer:
Vino blanco semidulce (Chenin Blanc)
o espumoso seco.
Con queso manchego:
Vino tinto de buena estructura (Cabernet,
Tempranillo, mezcla Cabernet-Merlot).
Con queso parmesano:
Vino tinto jóven o blanco ligero
(Merlot, Chenin Blanc).
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Con queso roquefort:
Vino espumoso seco, vino dulce natural,
o tinto estructurado (Syrah, Malbec,
Cabernet, Cabernet, Merlot.)
Con queso de cabra:
Vino blanco de buena acidez, Chardonnay
con poca barrica o tintos con barrica
Tempranillo, Sauvignon Blanc.
Con queso camembert:
Vino blanco afrutado (Chardonnay
sin barrica), vino rosado seco
o tinto con barrica (Syrah, Malbec).
Tips para tu tabla:
Los frutos secos, como nueces y almendras, pueden tomarse entre queso y queso.
Otros frutos como dátiles, higos, pasas, castañas son también ideales para acompañar
una tabla de quesos y potencian el sabor de
los quesos maduros.
La mezcla con hierbas
aromáticas, romero, tomillo, orégano, les
va muy bien tanto a los quesos tipo fresco
como a los maduros.
Es mejor si
se les adereza con un poco de aceite de oliva
extra virgen.
Frutas como la manzana, la uva,
pera y algunos tomates cherry, servirán para
limpiar el paladar entre queso y queso.
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